Soy tierra de mi patria


¡Que la sangre de mi espíritu
sea mi patria!...,
que su lluvia me posea,
su sol caliente me bese
y que madure mi fruto...
Su brisa eleve mi canto
sin lágrimas, sin lamentos
y que mi alma trascienda
en voz, verso y sentimiento.

Que la llama que consume
el decir de mi garganta
pueda en las sombras guiar
al perdido peregrino...
Que los senderos se ananchen
transformándose en caminos
mudando piedras,
sembrando olvido
y por propuesta,
que este amor
sea la fuerza y motivo
el impulso hacia el destino.

Que sea un atardecer rojizo
de arreboles sobre el mar
lo último que pueda apreciar
mis ojos, mi voz, mi canto.
Sobre ese lienzo tallar
con precisión de artesana
en esa postrera visión
los tonos de mi ilusión...
¡Y así entregar mi ensueño
en mi terruño bendito
que se ha declarado dueño del latir de mi corazón!

Dónde murió el amor

Hoy me construí de alba
tú, te hiciste de luna
y te fuiste alejando
como viento y espuma.
Mientras yo, renacida
en lozana alborada
monté un ave extranjera
que en el cielo acampaba.

Fuiste el sendero cierto
de mis primeros sueños
pero mi alma rebelde
se niega a tener dueño.
Vacía de tus aguas
enmudeció el rocío
no despertó la aurora
y se enrozco el hastío.

Hacia dónde marcharon
las aguas de tus mares
que en oleajes montó
a una doncella al viento.
A dónde te llevaste
mi primavera en flor
a dónde las quimeras
¿dónde murió el amor?

Extranjera

Yo fui raíz plantada
y un poco después, fui hoja...
En una rama empedernida
me aferraba,
a lo que más amaba.
Luego fui lamento y fui llanto.

Fui surco de río agotado
en tierra extranjera.
Una palmera moribunda
que a su tierra añoraba,
rodeada de hojas secas
listas para la quemada...
Al final de mi jornada no fui
ni raíz
ni hoja
ni rama.

Milagro

Quien no entienda la tormenta
terminará en el fondo del mar...
“¡Voy navegando sobre aguas
de inmensa profundidad!"

Ni necesito un milagro
o caminar sobre el mar...
Yo cabalgué la tormenta
me sostuve en su vendaval.
Y si algún día las aguas
me puedan sobrepasar...
¡Seré reina en el abismo,
seré sirena en el mar!

Sueños de niña


Me han obligado a ser niña
para salvar lo creativo en mí.
Para romper barreras
y soñar sueños de niña.
Esos sueños de heroínas
invencibles y eternas.

Me han obligado a ser niña
para volver a mirar
y no ver la malicia
que me rodea
para confiar inocentemente
al desarrollar el arte
de ser humano.
Para creer que el amor
posee suficiente poder
para producir un mundo nuevo.
 

Siempre

Te amo y te amaré mientras viva.

Estoy atada en cadenas 

que me tienen cautiva…

Cautiva de tus ojos, 

de tus manos, 

de tus besos 

en una dulce prisión 

de la que no tengo regreso.

Si en tus ojos me miro, 

me convierto en suspiro.

en rocío de flores, 

manantial escondido.

Sobre el mar de pasiónes, 

mi deseo reprimido 

se colma de aguas blancas 

transparencia de zafiro.

Si me besas los labios, 

acrecientas mi anhelo.

Ahí entre tus brazos sucumbo 

y desespero.

Soy ave que se eleva 

en intrépido vuelo

para entregar su alma 

a las nubes del cielo.

Atrapada en tus brazos         

por caricias ardientes

que queman como magma 

que brota de repente…, 

y controlas mi vida, 

bloqueándome el camino

me encadenas por siempre 

a tu pasión,  mi destino.

Estaciones

Si me tocara partir en un día de verano,
adornen mi cabellera con bellas flores del prado.
Dibujen una paloma en mi ataúd barnizado,
sirvan miel de azahar y queso pausterizado.

Ahora, si fuera en invierno cuando llegue mi partida
no permitan que el mal tiempo congele mi despedida.
Versos, canciones y risas, chocolates y bebida…
¡Que nadie llore mi muerte pues supe vivir mi vida!

Mas si es en primavera cuando mi barca navega,
que una corona de rosas adorne mi cabecera.
Que el cortejo me pasee por el río y su ribera,
luego rieguen mis cenizas, arriba, en la cordillera.

Y si el otoño, que es sueño de árboles, flores y grama,
se convierte en la estación en que se enfríe mi cama;
que el poderoso fantasma de mi alma de poeta
pueda escribir nuevos versos usando hojas por letras.

Muero contigo

No creo en mentirle
al ser que amo.
La verdad aunque sea dura
es necesaria...,
pues después de tanto presumir
la verdad es toda la realidad
que poseemos.
Abrazarte hoy es muy difícil.  
Te siento filoso y raído
tus brazos de alambre
tu pecho hundido
eres cuadro de ojos negros
y piel sin brillo.
Cómo puedo suavizarte
si eres roca.
Mi corazón se estremece al mirarte. Cómo puedo ver más allá
y llenarte de amores.
Cómo puedo si estoy llena de temores.