El pañuelo

Yo fui el más pequeño
lucero en tu cielo
imperceptible lumbre
luciérnaga sin vuelo
sequía de fontana
aridez de un riachuelo
reducida pasión
minúsculo anhelo.

Sumergido en las aguas
de hondas fantasías
te fuiste navegando
a lejana bahía.
Yo me quedé en el puerto
agitando tu pañuelo
y en la angustia del adiós
lo anudé a mi largo pelo.

Pequeña como fui
a tus grandes anhelos
no hallaste en tus noches
ningún otro lucero
ningún sendero cierto,
ni la voz de un te quiero
ni abrigo, ni hogar
ni en tu pasión consuelo.

Hoy, que te encuentras solo
que ya, yo, te he olvidado
que cuando pienso en ti
apenas me conduelo
tu llevas mi recuerdo
en tu alma atesorado
y yo algunas veces…
contemplo tu pañuelo.

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